viernes, 19 de abril de 2013

Teoria del Golpe Blando

SE le atribuye a Gene Sharp, el texto titulado “Teoría del Golpe Blando”, donde se articulan una secuencia de etapas dirigidas a derrocar gobiernos considerados dictaduras, utilizando la no-violencia como técnica. Tómense unos minutos, y comparen la teoria con esta realidad que hoy vivimos. 
 La CIA ya no considera los golpes militares como soluciones para derrocar gobiernos. Son poco populares mundialmente hablando y se busca hoy que el mismo pueblo lo resuelva sin ayudas externas muy visibles. 

Las tecnicas descriptas son simples: 

 1º Etapa: ABLANDAMIENTO. -Desarrollo de matrices de opinión centradas en déficit reales o potenciales. -Cabalgamiento de los conflictos y PROMOCION DEL DESCONTENTO -Promoción de factores de malestar, entre los que destacan: DESABASTECIMIENTO,MANIPULACION DEL DOLAR , INSEGURIDAD, paro patronal y otros. -Denuncias de CORRUPCION, promoción de intrigas sectarias y fractura de la unidad.

 2º Etapa: DESLEGITIMACIÓN. -Manipulación de los prejuicios anti-comunistas o anti-populistas. -Impulso de campañas publicitarias en defensa de la libertad de prensa, derechos humanos y libertades públicas. -ACUSACIONES DE TOTALITARISMO Y PENSAMIENTO ÚNICO. -Fractura ético-política.

 3º Etapa: CALENTAMIENTO DE CALLE. -Fomento de la movilización de calle. -Elaboración de una plataforma de lucha que globalice las demandas políticas y sociales. -Generalización de todo tipo de protestas, exponenciando fallas y errores gubernamentales. -Organización de manifestaciones, trancas y tomas de instituciones públicas que radicalicen la confrontación. 

 4º Etapa: COMBINACION DE DIVERSAS FORMAS DE LUCHA -Organización de marchas y tomas de instituciones emblemáticas, con el objeto de coparlas y convertirlas en plataforma publicitaria. -Desarrollo de operaciones de guerra psicológica y acciones armadas para justificar medidas represivas y crear un clima de ingobernabilidad. -Impulso de campaña de rumores entre fuerzas militares y tratar de desmoralizar los organismos de seguridad. 

 5º Etapa: FRACTURA INSTITUCIONAL. -Sobre la base de las acciones callejeras, tomas de instituciones y pronunciamiento militares, se obliga la renuncia del presidente. -En casos de fracasos, se mantiene la presión de calle y se migra hacia la resistencia armada. -Preparación del terreno para una intervención militar o el desarrollo de una guerra civil prolongada. -Promoción del aislamiento internacional y el cerco económico. 

 Si esto no es el manual que usa Clarin, La Nación y otros.....

   

viernes, 12 de abril de 2013

Fracaso


Sin duda la sociedad en la que vivimos no es la misma de hace algunos años. Nos hemos politizado mucho en comparación de aquellos tiempos donde nuestras ausencias hacían que  los políticos de entonces gozaran de la impunidad para hacer cualquier cosa en su beneficio.   
No intentábamos cambiar nada. No militábamos, no creíamos en ello. Hoy, gran parte de la sociedad se informa mas que antes y también participa. Algunos que jamás salían de sus casas en los 90, hoy concurren a marchas y se manifiestan con total naturalidad.  
Entre todos los participantes de esta sociedad, el militante es sin duda un optimista.
Alguien que intenta con su labor generar un cambio, alguien que siempre esperará que las cosas mejoren y actúa para ello. Frente a el estará el escéptico, el pesimista, el que habiendo asistido a varios fracasos en la Argentina de siempre, cree que nada cambiará. Repetirá consignas iguales a las de años atrás.  Hablará del hambre y villas, jamás habiendo pisado una, cuestionará la salud en hospitales aunque tenga Medicus. Nunca  reconocerá   ninguna mejora en este sentido.  
Su postura será la de un sabedor profesional, a él nada lo engaña porque él en nada cree. 
Y entonces vivirá en un país sin remedio, inimputable de cualquier actitud, culpando a los demás del fracaso,  sin hacer nada para cambiar algo. Para qué, si siempre será igual, pensará.
Por todo esta inacción, se terminará volviendo cómplice del fracaso que cuestiona.
Este eterno fracaso se ve  hoy en mucha gente. De ellos nada puede esperarse, no acompañaran ninguna causa importante,  ninguna tendrá sentido ni posibilidades de éxito. 
Cada una de sus insatisfacciones tendrá origen en otros. 
Ya sea  el gobierno de turno, el destino o quien sea. 
Vivirán una vida fugaz, sin compromisos, sin amor verdadero y sin amigos reales. No nació ni para héroe ni para sentir pasión. Nada debemos esperar de él. Sera finalmente un solitario, aburrido y resignado ser oscuro.
Y entonces como una profecía autocumplida, aquellos que siempre creyeron en el  fracaso como única opción,  transformaran ese pensamiento en el resultado final de su propia vida..
Serán aquello que cuestionaron.
.

martes, 2 de abril de 2013

Ernesto del Monte.



Nos veíamos poco, apenas los fines de semana. Algunas veces caminando por Lomas, o apostado en la puerta de la galería Go-es, intentando saber cual seria el rumbo de ese sábado a la noche que se aproximaba. En la vidriera de la galería se amontonaban avisos de todas las fiestas posibles por la zona. Tal vez el Gascón tal vez el Lomas Athletic. Algún club de estos seria sin duda el elegido. Dije que nos veíamos poco, lo hacíamos mas que nada los sábados, donde la noche y las fiestas parecían el reino propio para pibes como nosotros que rondábamos los 20 años.
La guerra había comenzado y salir en esos sábados traía una carga de cuestiones que no podíamos resolver del todo. ¿Estaba bien divertirse mientras en las islas la muerte acechaba?
Pibes como nosotros, pero con otros destinos, se entregaban al frío y al terror de una noche que parecería eterna.
Esos días no lo vi a Ernesto, la ultima vez había sido frente a la galería...y después ya no.
Una tarde lo volví a ver.
Una maldita tarde donde sus ojos se clavaron en los míos, en una mirada que no conocía..
La televisión mostraba una foto que no se parecía a el. Estaba de uniforme, mirando seriamente a la cámara.
Una voz monocorde me contaba que Ernesto había muerto. Así, casi sin emoción. Apenas como un aviso.
El mar estaba bravo ese día, mar gruesa dicen los marineros. La lancha patrullera Alférez Sobral partía en búsqueda de unos pilotos eyectados y que habían caído al mar.. Esa seria su misión durante la guerra, el rescate, el salvamento.
Eran las 22hs y el cabo segundo Ernesto del Monte junto a su comandante y otros compañeros cumplían su función en el puente de mando.
Pero la noche traería unas luces sangrientas. Luces que producen mas oscuridad, que traen lamentos e inexplicables acontecimientos. Las luces eran dos misiles Sea Skua, lanzados desde un helicóptero Lynx que impactan en su nave produciendo algunos heridos y varios daños, entre ellos, el de todo el sistema de comunicación.
Con un timón ademas dañado, la nave contesta el fuego, pero sin resultados.
Hacen silencio, las luces están inutilizadas. Las ametralladoras atentas saben que otro ataque es posible.
Veinte minutos después un misil similar al anterior destruye el puente de mando. El comandante de la nave, otros marinos y Ernesto mueren entre los hierros calientes, destrozados. La nave a duras penas regresa a puerto. Sin comunicación, sin abrigo, todo estaba mojado, con un incendio a bordo y sin cartas ni elementos de navegación. Pero aun con la bandera bien firme, izada en la pluma de popa.
Miré en la tele la foto de Ernesto. No sabía.
No sabía donde estaba, porqué no había vuelto a verlo. Nadie me dijo, jamas pregunte, era apenas otro pibe mas compartiendo la noche de las fiestas, de la musica disco, era un hola y chau....
Era un héroe y yo no lo sabia.
Se fue hace mas de 30 años, y aun hoy recuerdo esa mirada...
Ernesto.
Nos veíamos poco, apenas los fines de semana. Algunas veces caminando por Lomas, o apostado en la puerta de la galería Go-es, intentando saber cual seria el rumbo de ese sábado a la noche que se aproximaba. En la vidriera de la galería se amontonaban avisos de todas las fiestas posibles por la zona. Tal vez el Gascón tal vez el Lomas Athletic. Algún club de estos seria sin duda el elegido. Dije que nos veíamos poco, lo hacíamos mas que nada los sábados, donde la noche y las fiestas parecían el reino propio para  pibes como nosotros que rondábamos los 20 años.
La guerra había comenzado y salir en esos sábados traía una carga de cuestiones que no podíamos resolver del todo. ¿Estaba bien divertirse mientras en las islas la muerte acechaba? 
Pibes como nosotros, pero con otros destinos, se entregaban al frío y al terror de una noche que parecería eterna.
Esos días no lo vi a Ernesto, la ultima vez había sido frente a la galería...y después ya no.
Una tarde lo volví a ver.
Una maldita tarde donde sus ojos se clavaron en los míos, en una mirada que no conocía..
La televisión mostraba una foto que no se parecía a el. Estaba de uniforme, mirando seriamente a la cámara. 
Una voz monocorde me contaba que Ernesto había muerto. Así, casi sin emoción. Apenas como un aviso.
El mar estaba bravo ese día, mar gruesa dicen los marineros. La lancha patrullera Alférez Sobral partía en búsqueda de unos pilotos eyectados y que habían caído al mar.. Esa seria su misión durante la guerra, el rescate, el salvamento.
Eran las 22hs y el cabo segundo Ernesto del Monte junto a su comandante y otros compañeros cumplían su función en el puente de mando.
Pero la noche traería unas luces sangrientas. Luces que producen mas oscuridad, que traen lamentos e inexplicables acontecimientos. Las luces eran dos misiles Sea Skua, lanzados desde un helicóptero Lynx que impactan en su nave produciendo algunos heridos y varios daños, entre ellos, el de todo el sistema de comunicación. 
Con un timón ademas dañado, la nave contesta el fuego, pero sin resultados.
 Hacen silencio, las luces están inutilizadas. Las ametralladoras atentas saben que otro ataque es posible. 
Veinte minutos después un misil similar al anterior destruye el puente de mando. El comandante de la nave, otros marinos y Ernesto mueren entre los hierros calientes, destrozados. La nave a duras penas regresa a puerto. Sin comunicación, sin abrigo, todo estaba mojado, con un incendio a bordo y sin cartas ni elementos de navegación. Pero aun con la bandera bien firme, izada en la pluma de popa.
Miré en la tele la foto de Ernesto. No sabía. 
No sabía donde estaba, porqué no había vuelto a verlo. Nadie me dijo, jamas pregunte, era apenas otro pibe mas compartiendo la noche de las fiestas, de la musica disco, era un hola y chau....
Era un héroe y yo no lo sabia.
Se fue hace mas de 30 años, y aun hoy recuerdo esa mirada...

jueves, 28 de marzo de 2013

El viernes santo y el pescado


Se viene el Viernes Santo, y para los cristianos es una jornada que impone una reflexión, un recogimiento y discreción en algunas de nuestras rutinas.  Algunos lo esperan alegres solo viendo en él un feriado.
Y está bien.
A otros, sabiendo muy poco del asunto, los asalta el misticismo y por ese día siguen las normas impuestas por el catolicismo con una única obligación: comer pescado.

Nada de ser mas buenos, decir la verdad, respetar al prójimo.
No, solo les alcanza con comer pescado.

Entonces se van al negocio del ramo, hacen la larga cola, pagan un precio satelital y se van a su casa felices. Luego lo almuerzan o lo cenan e instantáneamente un halo de santidad atraviesa la casa consiguiendo la paz con su alma y con Dios.
¿Porque hay que comer pescado? ¿Eh?
¿Alguien alguna vez se tomó la molestia de dudar sobre esta costumbre o averiguar sobre ella?
¿Qué hace que una vecina aburrida se desespere por conseguir una receta, luego vaya a pelear en la pescadería por un lugar en la cola, pague de mas algo que días antes lo paga de menos y luego, cuando satisfecha pone la bandeja sobre la mesa con la merluza o similar, se sienta completa en su espíritu?
¿Un pescado de río también logra esto, o es mas efectivo el de mar?
¿Una cholga es apta para lograr la salvación?

A ver, analicemos porqué ese día es particular. Y se imaginan que no soy un experto, apenas alguien que se pregunta cosas. Y que recurrí a buenas fuentes. Las que me contaron que ese día murió Jesús y que  debería ser de una moderada tristeza ya que sabemos que el muchacho no se muere para siempre sino que resucita al 3° día.
Pero bueno, recordando las imágenes del Jesús de Mel Gibson, intuimos que el pobre debe haber sufrido bastante. Entonces, la iglesia nos sugiere que ese  día convendría ser de calma, de variar un poco la rutina de joda y estar algo recoletos por el asunto.
¿Y eso que implica?….
Implica un sacrificio. Hacer algo que nos cueste un poco para acompañar el dolor que sintió Jesús al morir. No introducirnos una aguja, ni flagelarnos como el cura de Camila ante el deseo. ¡No! Implica no hacer ese día aquello que hacemos siempre y que eso signifique un sacrificio.
Entonces, si los viernes salís a derrapar saturado de alcohol como un imbécil, ese día no lo hagas.
Si te gusta reunirte a ver un dvd de Jenna Jameson rodeado de una gigante de jamón y morrones con 3 cervezas y 2 gatos, ese día no lo hagas.
Si te gusta fumar, que simple, ¿no?, ese día no recibas ese esperado envío de Jamaica.
¿Dónde dice que hay que comer pescado, en que parte de la Biblia o en qué resolución, encíclica o discurso papal, sacerdotal, o monjil dice que es obligatorio comer pescado? ¿Eh?
Y que se entienda que no sostengo una campaña por la defensa de los peces, sino sostengo una campaña a favor del fin de la era de la boludez en este tema.
En Argentina comemos carne, mucha carne y nos gusta, entonces ese día de recogimiento no comas carne,  hacé un sacrificio. Esa es la idea del consumo del pescado.
En mi caso, que la carne a mi ni me va ni me viene, no comerla me da lo mismo. Si fuera creyente tal vez ese día no pasaría cerca de alguna heladería.
Ahora ¿quién fue el brillante empresario pescaderil que nos hizo creer que hay que comer lo que precisamente él vende?… no sé.
Entiendan, amigas vecinas gordas de vereda y ruleros que se desesperan en estas fechas por un gatuzo.
Entiendan aspirantes a santas o santos castos que juntan las monedas para pagar unos kilos de merluza carísimos confiados en que Dios desde arriba los aplaude.
A veces hay que permitirse dudar un poquito de lo que nos hicieron creer desde el fondo de los tiempos..
Porque este mito,  u “orden divina” la creen casi todos, sin distinción de ninguna índole.
Salvo otros, que se permiten dudar.
Porque no dudamos, no mejoramos.
Me voy por un chinchulín.
 Atento a otras teorías, aquí las espero.


martes, 26 de marzo de 2013

Huevos de Pascua.


Cuando en aquellos años se acercaba la Pascua, ese domingo más que para resucitaciones y otros ritos, para mis hermanas y para mí el único rito válido era la búsqueda de los esperados huevos de Pascua. Ya a esa edad me preguntaba porque  había que esperar un año para comerme un pedazo de chocolate con una flor de azúcar y que diga "Fel-Fort". Si la cosa me gustaba, porque no comerlo todos los viernes o los domingo… ¿o todos los días?
Pero no, parecía que los huevos pascuales corren la misma suerte de la pobre sidra y del desgraciado y estacional pan dulce.
Entonces el domingo en cuestión se transformaba en un suceso anual, y como tal lo vivíamos igual que un cumpleaños o un aniversario.
Hacia poco que mi papa se había muerto. Ese rol lo había tomado un Sr. alemán el que luego a fuerza de deberes y derechos se fue convirtiendo en nuestro padre. No era un padrastro porque esa palabra tanto como madrastra sonaba terrorífica y mas propia de los cuentos que de la vida real. Las connotaciones de la misma convertían en un demonio a quien la ostentaba.
Este no era el caso, la cuestión fue que nuestro padre adoptivo, el mismo que está hoy, decidió celebrar por primera vez con su nueva familia, la legendaria búsqueda del huevo.
Claro que antes fuimos a misa, una celebración otrora muy popular pero que hoy ha caído en el olvido. Esta singular costumbre la veníamos ejercitando desde que él había llegado a casa ya que el Sr. en cuestión  era una persona de mucha fe. Ibamos a misa de pascua, de ramos, de gallo, en fin, las teníamos a todas.
Pero volvamos a ese inolvidable domingo.
El día era claro, la misa había pasado bastante lenta pero la habíamos soportado bien, en silencio y con dignidad. La vuelta a casa en el 562 fue patética, el muy turro colectivero no venía mas. Cuando al final nos depositó en la esquina de nuestra casa comenzamos a correr como desesperados hacia la puerta. Atrás venían mis padres algo mas agitados que nosotros. Seguramente por cuestiones de edad
-¡Vamos...daaaleee! Apurábamos mis hermanas y yo.
Entramos, abrimos las puertas casi a patadas y llegamos directamente al patio de casa, un pedazo de tierra verde con algunas plantas, ideal para la escondida de lo apreciados y pascuales huevos.
Nos sumergimos detrás de las plantas directo de cabeza. Buscábamos y no veíamos… ¡nada! Nuestras manos se movían rápido separando hojas, espantando sapos y corriendo de una punta a la otra del patio; incluso sacudimos la copa de un duraznero.
Hasta que de pronto y en medio del silencio de la búsqueda, una de mis hermanas lanzó una exclamación extraña...algo así como una sorpresa amargada, una alegría que se deshacía en el aire.
Todos la miramos y en su mano, encontramos algo que jamás nos hubiéramos esperado.
¡Un huevo de gallina pintado de rojo!
¿Y esto que catzo es?, preguntamos.
Medio segundo después y no repuestos aun de la sorpresa, detrás de un limonero apareció uno… ¡azul!...
Estábamos paralizados. ¿Sería un huevo de Pascua? ¿Sería algo nuevo que no entendíamos? ¿Sería una joda?
Cuando siendo yo el último, encontré uno verde, nos acercamos a nuestro nuevo padre, un ciudadano alemán que no había llegado hacía mucho a la Argentina, a preguntarle casi al borde de las lágrimas qué carajo estaba pasando.
Evitamos lo de carajo porque en esa época los niñitos no lo usaban frente a sus padres.
Entonces con los huevos en las manos…
-¿Y esto qué es?
Dijimos en un afinado coro.

-¿Como que es?, nos dijo en un español sacado de una película de la II guerra mundial. -¡¡¡Huevos de Pascua!!!
-¡No!, le gritamos, esto no son huevos de pascua, queremos huevos de pascua estos son huevos de gallina, ¡metelos en la ensalada rusa!
Tardamos, creo, años en entender y aceptar que esa era un costumbre alemana y que los huevos de chocolate parecían ser una cosa argentina o latinoamericana o no sé de donde carajo, menos de Alemania, donde parece que para esa época mezclan productos de gallina con habilidades manuales propias de las amas de casa con mucho tiempo al pedo de Utilísima Satelital.
Creo que el Sr. en cuestión, nuestro padre, tardó mas que nosotros en recuperarse de la frustración que la falta de conocimiento de las mas santas costumbres argentinas le había producido.
En vano intentó imprimirle a esos huevos coloridos el interés que nosotros jamás le encontramos.
Y encima, cuando todas estas explicaciones  terminaron, andá a conseguir un huevo de pascua un domingo ídem a las 2 de la tarde...
Pero eso si, los de gallina coloridos, ni los pelamos
.


martes, 19 de marzo de 2013

Amor quimico

En los últimos años, las técnicas de imagen cerebral han desvelado que estos sentimientos tan intensos, a los que llamamos amor, no son más que una suerte de fuegos de artificio químicos cuyo cometido es que busquemos una pareja y la mantengamos hasta que cumplamos nuestro destino evolutivo: tener hijos. Y cuando esta misión biológica acaba, el amor termina. Teniendo en cuenta esto, seria posible alguna droga que mantuviera ese intercambio químico hasta que nosotros lo deseáramos? Una pastilla que tomada por la mañana y en ayunas, hiciera que nuestro amor se mantuviera inalterable mas allá de la procreación ? Hasta donde lo químico podría suplantar cualquier otra cuestión emocional, sicologica?. 
Teniendo en cuenta la teoría de la reacción química, parecería que nada es imposible, y que la razón nada tendría que ver en nuestras elecciones.
Acaso no nos ha pasado enamorarnos de la peor?.
De la mas turra, de la mas ingrata y sin tener en cuenta nada de esto, seguimos adelante a pesar de las puñaladas que recibamos y que prontamente cicatrizamos para seguir recibiendo otras nuevas?
Podrá la química generar amores eternos, perfectos, y ¿felices?

viernes, 15 de marzo de 2013

Silencio

Solía pasar mucho tiempo con Mariana en los 80. Su departamento siempre estaba disponible para reunirnos o quedarme a dormir en el sofá  
Eran lindos tiempos, donde las horas parecían que duraban el doble y nada sugería tener final. Podíamos tener largas charlas de todo tipo, y eso nos divertía mucho. 
Lo raro era que a pesar de eso, no siempre conversábamos con Mariana.
Hacíamos nuestras cosas, cada uno en lo suyo, pero siempre conectados. Y eso estaba bueno. Mariana había aprendido a gozar del silencio y una noche, de madrugada, me dijo algo que recordaría siempre.
- Que bueno que no tengamos necesidad de hablar todo el tiempo, que podamos estar juntos en silencio. 
Ese día me di cuenta del valor que ese silencio cómodo le daba a nuestra amistad. Y desde allí nunca tuve incomodidad cada vez que guardaba las palabras para mejor momento frente a algún amigo. Descubrí que el silencio también nos comunicaba, nos unía y acompañaba. 
Que las palabras no dichas también tienen mucho para decir. 
Hoy, leyendo a Erasmo de Rotterdan descubro esta frase : La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno.
Que tal...una visionaria mi amiga Mariana.

jueves, 14 de marzo de 2013

Justicieros


Otro justiciero: un hombre mató a delincuente que intentó asaltar a su familia. 
 Canal de TV, diarios, radios...

Así publican varios diarios la muerte de un delincuente en manos de un hombre común. El término empleado: justiciero,  le da a la noticia cierta cosa que remite a El Vengador Anónimo  esa vieja película de Charles Bronson, donde un tipo de la calle soportaba la muerte de su familia y salia armado a cazar a sus asesinos. Un clásico, un éxito de los 70.

Para los medios argentinos quien hoy mata a un ladrón dentro de su casa o defendiendo su familia y bienes, es considerado un "justiciero". Si como sabemos, la justicia solo puede ser administrada por el estado, el término que se utiliza para catalogar a este desesperado hombre lo incluye dentro de la ilegalidad, a priori de cualquier investigación posterior. Es decir, los medios que así lo llaman ya lo están condenando. Se entiende que lo hagan porque la palabra suena bien, es mas vendible la noticia, exagerar es la base de nuestra espantosa prensa de cuarta argentina o lo que sea. El asunto es que un justiciero según la RAE es: Que observa y hace observar estrictamente la justicia.2. adj. Que observa estrictamente la justicia en el castigo de los delitos.

Me atrevo a creer que quien pela un arma frente a un desconocido que irrumpió por la fuerza a su casa, tiene agarrada a su mujer o hija del cogote y con otra mano armada la amenaza de muerte, no piensa precisamente en hacer justicia. La justicia esta muy lejos de allí y no llegara a tiempo. Creo que la respuesta es "defensa", mas allá de que la cosa después se considere excesiva o no.

Entonces cuando se nos mete un tipo por la ventana con la firme convicción de violar reiteradamente a nuestra mujer y llevarnos los ahorros de nuestra vida y dejarnos una marca sicologica para siempre, (que igual quedará) existe el uso de la legitima defensa que esta muy lejos de ser considerada justicia y mucho menos de actos de justicieros.

Defensa, solamente, aquello a lo que todos tenemos derecho.

Pero lo diarios seguirán con eso de justiciero. Son incorregibles.

sábado, 16 de febrero de 2013

Las ventanas rotas



Teoría de las ventanas rotas

 En 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof. Phillip Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y hasta color. Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada sitio. 
Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser bandalizado en pocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio, etc. Todo lo aprovechable se lo llevaron, y lo que no lo destruyeron. 
En cambio el auto abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto. 
Es común atribuir a la pobreza las causas del delito. Atribución en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras, (de derecha y de izquierda). 
Sin embargo, el experimento en cuestión no finalizó ahí, cuando el auto abandonado en el Bronx ya estaba deshecho y el de Palo Alto llevaba una semana impecable, los investigadores rompieron un vidrio del automóvil de Palo Alto.
 El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx, y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo al mismo estado que el del barrio pobre. 
¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario supuestamente seguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo? 
No se trata de pobreza. 
Evidentemente es algo que tiene que ver con la psicología humana y con las relaciones sociales. 
Un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, de desinterés, de despreocupación que va rompiendo códigos de convivencia, como de ausencia de ley, de normas, de reglas, como que vale todo. Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada de actos cada vez peores se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional. 
En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George Kelling) desarrollaron la 'teoría de las ventanas rotas', misma que desde un punto de vista criminológico concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores. Si se rompe un vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás. Si una comunidad exhibe signos de deterioro y esto parece no importarle a nadie, entonces allí se generará el delito. Si se cometen 'pequeñas faltas' (estacionarse en lugar prohibido, exceder el límite de velocidad o pasarse una luz roja) y las mismas no son sancionadas, entonces comenzarán faltas mayores y luego delitos cada vez más graves. 
Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son progresivamente abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a las pandillas), esos mismos espacios abandonados por la gente son progresivamente ocupados por los delincuentes.


Teoría de las ventanas rotas

 En 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof. Phillip Zimbardorealizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en lacalle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y hasta color. Uno lo dejóen el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York y el otroen Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticosabandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes y un equipo deespecialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cadasitio.Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser bandalizado enpocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio, etc. Todo loaprovechable se lo llevaron, y lo que no lo destruyeron. En cambio el autoabandonado en Palo Alto se mantuvo intacto.Es común atribuir a la pobreza las causas del delito. Atribución en la quecoinciden las posiciones ideológicas más conservadoras, (de derecha y deizquierda). Sin embargo, el experimento en cuestión no finalizó ahí, cuando elauto abandonado en el Bronx ya estaba deshecho y el de Palo Alto llevaba unasemana impecable, los investigadores rompieron un vidrio del automóvil dePalo Alto.El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx, y el robo, laviolencia y el vandalismo redujeron el vehículo al mismo estado que el delbarrio pobre.¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario supuestamenteseguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo?No se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene que ver con lapsicología humana y con las relaciones sociales. Un vidrio roto en un autoabandonado transmite una idea de deterioro, de desinterés, dedespreocupación que va rompiendo códigos de convivencia, como de ausenciade ley, de normas, de reglas, como que vale todo. Cada nuevo ataque quesufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada de actoscada vez peores se vuelve incontenible, desembocando en una violenciairracional.En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George Kelling) desarrollaronla 'teoría de las ventanas rotas', misma que desde un punto de vistacriminológico concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido,la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.Si se rompe un vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, prontoestarán rotos todos los demás. Si una comunidad exhibe signos de deterioro yesto parece no importarle a nadie, entonces allí se generará el delito. Si secometen 'pequeñas faltas' (estacionarse en lugar prohibido, exceder el límite develocidad o pasarse una luz roja) y las mismas no son sancionadas, entoncescomenzarán faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son progresivamenteabandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a las pandillas), esos mismos espacios abandonados por la gente sonprogresivamente ocupados por los delincuentes

domingo, 10 de febrero de 2013

Corsos y derrotas.


No me gustan los corsos. Me gustaban antes, de chico. Corsos para ver chicas, bañarlas en espuma y molerlas a golpes con el machete hueco de plástico que apenas pesaba 20 gramos. Era lindo acorralarlas. Pero también que te acorralen. Esperar la venganza de parte de ellas. Sentir la espuma saliendote de las narices porque habías sido emboscado brillantemente. De hecho, nosotros también emboscábamos a ellas.  Así era el corso del sur. Por la avenida Alsina, de dos manos, por una transitaban las comparsas y por la otra los autos. Las comparsas eran, a la vista de hoy, patéticas. Aunque creo que no han cambiado mucho. 
Tengo como esa dualidad de recuerdos de corsos entrañables pero con imágenes que me me parecen feas y ordinarias. 
Una bipolaridad carnavalera.
 En esa Av. Alsina íbamos esa noche a la caza de alguna señorita que como nosotros, también tuviera su machete listo. A pocos metros divisamos una que estaba sola, o con lo que parecían eran sus padres. De bermudas celeste y pelo rubio, tendría tal vez 12 o 13 años. Ya se estaba formando en su continente la chica, y ese continente parecía inexplorado. Se le notaban las montañas en progreso y también su bahía y hacia esos paisajes fuimos. Levantamos nuestro livianito machete y ella al vernos hizo lo mismo. Pero el de ella parecía diferente, mas opaco, no se traslucía, con un color mas amarillo. Ya estábamos ahí y el duelo estaba declarado pero  cuando dimos los primeros golpes, la hija de mil contraatacó con un machete similar pero relleno de... ¡arena! Nos dio por la cabeza, por el lomo, por los brazos y todo ante la mirada aprobadora y sádica de quienes serian los padres de semejante monstruo. 
Corrimos. 
Ella no hizo lo mismo, se quedo mirándonos con sorna, con desprecio, con victoria. 

sábado, 2 de febrero de 2013

Medico$ $A

Cuando éramos chicos todo se operaban de amígdalas. Al regreso de la intervención los privilegiados narraban unas anécdotas que nos hacían morir de envidia. Que habían llorado, que habían sentido miedo, no, de eso no hablaban. Solo de la cantidad de helados que habían tenido que tomar luego de la operación. Por aquellos años no teníamos idea cual era la propiedad terapéutica del helado en esos casos, pero los muy guachos nos hacían envidiar alardeando de las dosis gratuitas de helados servidas en el sanatorio. Sería cierto?
Con el tiempo creí que la frialdad de ese antiguo postre podría tener propiedades cicatrizantes, no se... ¿Para que carajo le daban helados?
Como sea, a la hora de aceptar la operación era un buen argumento para no protestar y acostarse solito en la mesa de operaciones.
Hoy los chicos ya no se operan de amígdalas. ¿Y porqué?
¿Es que acaso esos problemas ya no existen? Con que motivo los operaban, como convencían a las madres, es un misterio. A los chicos ya sabemos que con el helado.
Insisto, hoy nadie se opera de las amígdalas.
Otro curro interesante pero doloroso eran las plantillas para combatir el pie plano.
Malditos bastardos aquellos "profesionales", no había uno que te salvara de esos elementos de tortura. Eran marrones, duras, con protuberancias que nos obligaban a caminar como si estuviéramos recibiéndonos de fakir, a cambiar los zapatos por unos más grandes y a sufrir, sufrir...
Te hacían la paranoica. Úsalas nene, que se te van a deformar los pies...
Yo realmente las tiraba al carajo. No me las ponía. No me importaba si iba a quedar con los pies deformados para siempre, ya que ese parecía ser el resultado de ignorarlas. Y no me las puse, quedaron nuevitas, olvidadas por ahí. Hoy no tengo ninguna deformidad, camino varios Km. por día y nada me duele, no se me desvió la columna ni tengo dolores de ninguna clase. Y no veo gente deformada por el diagnostico de PIE PLANO, aquello por lo que intentaron obligarme a usar esas sádicas plantillas. Además hoy no conozco ningún chico que tenga que usarlas ni tampoco que se desprenda de sus amígdalas.
Y no hablemos de la apendicectomia. No conozco a nadie que se haya operado de apéndice en los últimos 25 años. Cuando tenia 18, nos operaban a todos, 3 en un mes y en el mismo policlinico.

Y saben porqué, porque el negocio se debe haber acabado. Hoy son otros los negocios. Te descubren hipertension y te la pintan de terror y te dan un remedio que vale 150 mangos cuando hay otros muy buenos a solo $40. O si es una cirujia te sugieren una prótesis importada, haciéndote dudar de la nacional y te dicen, no garantizo mi trabajo si no es una prótesis importada. Tiempo después el importador premiara al medico con el pasaje aereo a algún congreso lejano, así no es tan evidente y escandaloso el regalito. La extracción de amígdalas seguro que era una manera inocua de hacerse unos pesos a dividir entre cirujanos anestesistas y otros convidados con dudoso resultado. Hoy este tipo de operaciones innecesarias se siguen haciendo y se llaman cesáreas.
¿Saben cuantas madres se hacen cesáreas en hospitales públicos y cuantas en sanatorios privados?
Las de los hospitales públicos son bastante menos que la de los sanatorios. En los hospitales las cosas no son al pedo, se hace lo que es necesario, no hay recursos. En los sanatorios una cesárea dá de comer a varios, no hace daño, salvo esa horrible cicatriz, y se puede justificar fácilmente. Además la paga la prepaga y si no tenes la pagas vos. Es más, el efecto colateral de la cesárea lo arregla un cirujano plástico, y así sigue la cadena con mas guita para repartir.
Médico$...sus resultados se exponen al sol, sus errores los esconden bajo la tierra... dicen por ahi.

martes, 29 de enero de 2013

Queres progresar en tu trabajo?


¿Queres progresar en tu trabajo...?
¿Queres dejar de ser el telemarketer del barrio y aspirar por fin a un cargo de importancia que te aleje de ese futuro  oscuro que ves venir?
¿Queres volverte millonario trabajando legalmente?
¿Queres ser un ejecutivo, de esos de telenovela y sobrevivir a cualquier acto de canibalismo?
Aquí van entonces algunos consejos.
Algunas claves para progresar en el trabajo.

(Chicas, no se requiere rodilleras)

1-Habla con convicción. Las personas que hablan con convicción reciben mas atención y respeto, aun cuando estén equivocadas, que aquellas que están en lo cierto pero hablan  en forma insegura.
2-Pensá antes de  hacer una pregunta y pregunta antes de adivinar.
3-Siempre di la verdad, aunque no necesariamente toda la verdad.
3-Cuando estés realmente enfermo, quédate en casa. Nadie querrá recibir tus virus.
4-Da lo mejor de vos mientras trabajas, luego deja tu oficina y olvídate.
5-No conviertas en hábito quedarte a trabajar después de hora. Al poco tiempo ese horario pasara a ser tu horario habitual.
6-Conoce las caras y los nombres de los ejecutivos “TOP” de la compañía.
7-No tomes la ultima taza de café sin preparar mas para el resto.
8-El enojo que queda escondido siempre sale a la luz y normalmente en momentos  poco adecuados. Aprende a comunicar tu enojo  en forma adecuada y a su debido momento.
9-Cuando tu jefe sugiera un cambio aceptá con entusiasmo y probá. Si no funciona siempre se puede volver al antiguo planteo.
10-Cuanto más trates de ejercer y demostrar poder, menos poder tendrás.
11-No creas todo lo que ves, no creas todo lo que escuchas, no creas todo lo que te prometen.
12-Encontra un motivo para reírte con ganas al menos dos veces por día.
13-No bebas alcohol delante de tu jefe.
14-No discutas para defender tu posición, discutí para encontrar una solución.
15-Recorda que vos estas primero en tu escala de prioridades, lo mismo tu familia. También recorda que no muchos compartirán ese criterio.
16-No pidas dinero a tus compañeros de trabajo. No pidas dinero a tu jefe. No le prestes a ninguno de los dos.
17-No te dejes engañar por los ambientes de fiesta. Las reuniones de la compañía no son el momento para relajarse y decir lo que uno piensa de la empresa o del nuevo corte del pelo de tu jefa.
18- Aprende el arte de callar o decir muy poco de las cosas que no conoces.
19-Los empleados con buena actitud para relacionarse con el resto por lo general son mas valorados que los que son difíciles, aunque tengan condiciones.
20-Nunca digas nada en el trabajo que no quieras que se entere tu jefe.


miércoles, 23 de enero de 2013

San Antonio

Si hay algo de lo cual los argentinos sabemos , es de pizzas. Todos tenemos nuestra favorita. Algunas con mas sofisticacion que otras, con mas glamour o menos, pero siempre sabemos adonde ir a la hora de comernos una. Habiendo tanta variedad, los especialistas son interminables. Media masa, finita, gruesa, al horno o a la parrilla. Acerrimos defensores o ácidos cuestionadores, todos podemos sugerir o condenar rápidamente. El inconsciente popular pone en el Olimpo de las pizzas a varios nombres. Algunos son los conocidos de siempre. Otros nos generan sorpresa. Una pizzeria de barrio, sin blasones ni nobleza, pude competir con la joyas pizzeriles de la Av Corrientes?. Pues parece que si. 
Una conversación con estos especialistas tiró un nombre ignoto sobre la mesa. Como todo un desafío, la mejor pizza del planeta y aledaños estaba en el sencillo y pintoresco barrio de Boedo. 
Boedo y Garay, esquina donde la pizzeria San Antonio enorgullecía al barrio. Un mito en progreso que quería reconocer por mi mismo. Fácil de llegar, hacia allí fuimos una noche de domingo. El local es el típico local esquinero y pizzeril. Luces bajo consumo, blancas que torturan, ruidosos comensales y destemplados ruidos de platos, vasos y cubiertos, papeles en el piso dándole un aspecto inmundo y mucha gente esperando para llevarse una. El el primer piso hay lugar, me dijo el mozo, sacándose una mesa mas para atender y yo alegre de escapar de ese kilombo hacia algún lugar mas silencioso. El primer piso estaba tranqui, un solo mozo de fuertes piernas y una mesa libre al lado de una ventana de donde huían los cables y conductos de un gigantesco aire acondicionado que estaba apagado. Nos sentamos y rápidamente vino el mosaico. Elegimos una clásica  jamón morrones y dos pepsi. Lo de la pepsi lo olvidaré.
Estábamos a punto de probar una pizza mística, en un barrio alejado del centro, con una aura de cosa para pocos y en un ambiente bullanguero. Como si esto fuera poco, a dos metros, Hernan Caire le contaba anécdotas de bailanta a su joven y pechugona acompañante. Un teñida rubiecita de esas que seguramente mueven el budín con raya los sábados a la tarde por América. Hernan, al que tenia frente a mi, me miraba. Buscaba tal vez que le bese los pies? 
Y de pronto se hizo la magia, la mano del mozo entró a cuadro como una estrella fugaz sin fugazzeta, iluminando nuestra mesa con el mito hecho realidad. Teníamos a centímetros una pizza de pizzeria San Antonio!!
La separe y la serví. A la vista se la veía poderosa, con mucho jamón berreta y aceitunas sin carozo. Era alta, muy alta. Una pizza crecidita, digamos. Y redonda. (Esta aclaración no esta de mas, porque hace poco me trajeron un cuadro en vez de una pizza). Le pegué una mordida y me pareció...rica...simplemente eso...rica y gorda...mazacotesca y mas decidida a impresionar por sus tamaño que por su sabor. Si, la masa era rica, pero esponjosa, fácil de comer para los sin dientes y mas acorde a 4 amigos que vienen de jugar un partido de paddle con ganas de comerse una vaca. A dos metros Hernan seguía contando alucinaciones bailanteras, se bajaba el solito un litrito de cerveza y escondía sus arrugas bajo la visera de una gorra wachiturresca. En mi mesa, la pizza desaparecía sin asombro, casi sin justicia. El mito se caía a pedazos. Si bien era rica, no alcanzaba a cubrir las expectativas que lo expertos te inyectan.
El precio no nos arruinó la noche, al contrario, bien acorde al lugar. La atención fue buena también. Si andas cerca, no te va a defraudar, pero por favor, no me la comparen con los monstruos sagrados de Corrientes. 
Si alguien tiene opiniones sobre pizzerias, este es el lugar para dejarlas. 

domingo, 20 de enero de 2013

La hija del Cantor

Hace unos días se cumplió un aniversario de la muerte de uno de los mas grandes cantores de tango, Edmundo Rivero. Una historia real que lo involucra, narrada asi como la viví.

Por aquellos años yo estudiaba turismo. Corrían mediados de los 80. No eramos un grupo numeroso en ese poco conocido instituto, pero se vislumbraba que la carrera seria algo divertido. Entre las alumnas había una morocha con rasgos bien del norte. Ojos razgados y presencia desconcertante. Y este comentario lo hago solo para que se pueda notar la sorpresa que me dio cuando me entere que esa chica callada y muy bonita era la hija de Edmundo Rivero.
No se parecía en nada. Inútilmente le miraba las manos y nada, la observaba de cerca y nada, no podía encontrar para nada el parecido con el famoso cantor. Además adoptaba todo el tiempo una actitud lejana y solitaria.
El resto de la clase no sabía bien que pensar de ella, y cuando se corrió el rumor de su padre tanguero, el mismo no ayudo tampoco a que nos acercáramos naturalmente como lo hacia el resto del grupo entre si.
No había caso, Susana era una chica especial. Parecía no pertenecer y no le importaba quedar afuera. Tampoco le veíamos muy entusiasmada con las clases aunque cada vez que se decidía a opinar hacíamos un silencio para al menos intentar conocer de esa forma a nuestra callada compañera.
Por alguna causa que desconozco nos fuimos acercando. De a poco nos fuimos conociendo aunque ella jamás me permitió entrar plenamente en su vida. Tal vez una decisión o tal vez el poco tiempo que transcurrió de nuestra amistad. Aun así compartimos salidas a bares de Belgrano donde tomábamos clericó, algunas visitas a su casa y muy poco de la carrera que cursábamos.
Así fui conociendo a la hija del cantor, una chica adoptada que parecía triste e incomoda en una casa que debía ser la suya.
Susana cantaba, lo hacia bien. También era muy inteligente y muchas veces reservada. Lo poco que supe de su vida no me fue necesario imaginarlo. Ella misma me lo contó. Una infancia muy querida por Leonel, así le decían en la intimidad a su papá famoso, pero no parecía tan feliz con el resto de la familia.
Un día, después de una jarra de clericó que me retó a terminar, me dijo..."el día que mi papa se muera, yo me mato...”
Quedé sorprendido. No parecía acorde el comentario con esa chica fuerte, de personalidad firme que estaba conociendo.
Entonces la note triste y débil, tal vez dolida por algo o adivinando que esa felicidad al lado de su padre podría algún día, simplemente desaparecer.
La charla siguió largo rato sobre el tema. La jara de clericó se terminó y cada uno se fue por su lado. Susana a una fiesta y yo a mi casa.
Un enero el padre de Susana murió. Yo pensé inmediatamente en esa charla que habíamos tenido. Pero me despreocupe. Susana no sería capaz.
Paso largo rato hasta que supe algo de ella. Fue en el tren, llegando a Lomas cuando un hombre abrió Crónica y allí estaba el titular.
Susana Rivero se había suicidado.
Me paralicé. Comencé a recordar todo lo que habíamos conversado y todo lo que dejamos para después, tantas cosas que no nos dijimos y cuantas se dijeron que no supe darle el valor que tenían. Dónde había quedado el deseo de cantar de Susana, de viajar y de hacer tantas cosas que proyectaba en aquellas mesas de Belgrano.
Fui a su velorio. Tal vez porque no lo creía. Tal vez porque la muerte debió esquivarla y sin embargo supo como encontrarla. Atada a una promesa en aquel bar..."si mi papa se muere........"
Tiempo después me encontré con una de sus mejores amigas. Y ella me contó.
Fue en una fiesta. Susana sentada en un sillón, y de pronto como sonámbula se levanto y encaro para el balcón. Levanto una pierna, luego la otra y después, sin que nadie pudiera reaccionar, saltó.
Solo un piso.
Un primer piso y fue suficiente.
Esta historia final de Susana tal vez tenga imprecisiones. Quizás no importe. Lo único que tal vez importe es el dolor de una chica que a la muerte del gran cantor se sintió abandonada , tal vez se creyó indefensa, ya no tan querida y sola en su propio hogar. Tal vez quiso volver a verlo cantar o abrazarse a el allá arriba.
Por Susana conocí a Edmundo Leonel, y sí era un gran tipo.

Y la quería mucho.


Leonel Edmundo Rivero (Valentín Alsina, 8 de junio de 1911 - Buenos Aires, 18 de enero de 1986) fue un cantante, guitarrista y compositor argentino de tangos.

martes, 8 de enero de 2013

Francisco Salamone



En los años 30 se desarrollo un intenso programa de obras en la Prov de B.A. El impulsor de estas obras fue el Gob Manuel Fresco, un discutido político, que gobernó desde 1936/40. Fresco le encargo una serie de obras al arq. Francisco Salamone, quien las desarrollo con una sorprendente mezcla de autoritarismo, art-deco, funcionalidad y escala colosal. Todo emplazado en la pampa bonaerense. Salamone nació en Italia, en Catania en 1897. Estudio en nuestro pais, en el Otto Krause, La Plata y Córdoba. La arquitectura de Salamone nada tenía que ver con el contexto en que se erigió.
Su trabajo se caracteriza por tres tipos de construcciones: municipalidades, portales de cementerios y mataderos, aunque también realizó plazas, pórticos, mobiliario urbano y de interior para los palacios municipales, como así también veredas y luminarias para mantener un estilo coherente.Francisco Salamone falleció el 8 de agosto de 1959, relativamente olvidado, pero dejando una herencia arquitectónica monumental en la pampa argentina. Sus restos descansan en el cementerio Jardín de Paz. (las fotos muestran el portal del cementerio de Azul, prov. de Buenos Aires.. Fotos propias