viernes, 8 de enero de 2010

Tetas en Florida


A no menos de 30 metros te veo llegar distendida, erguida, desafiante.
Los ojos de tus pechos me apuntan con acertada precisión desde tu musculosa blanca. Los miro sin culpa. Los paladeo para adentro imaginando puntiagudos y esporádicos sabores. Ya sabés que te miro.Mas erguida te acercas hasta unos pocos metros y me miras de costado. Resoplas con rabia, ofendida.
Te dejo ir apenas con un comentario entre dientes. Maldita.


No sos la única. Un escote alerta las miradas. Con las tetas de u$s 2000, desconocida rubia, elegiste un escote profundo, vertiginoso, que marea. Ahora para ir al banco, después volveras a tu oficina y finalmente tomaras ese colectivo, cuando el frío de la tarde te haga poner duras las siliconadas hermanas. Y también te ofenderás. Te molestaran las miradas, y también la guarrada de quienes hacen algo más que mirar.
Tu escote lo produce pero tu escote se repite al otro día. Y también tú enfado.


Esperaría que crecieras, pero la cosa es ahora.
A metros de Lavalle venís con una camisa con dos botones menos de lo que el reglamento del colegio dice. La corbata ondea junto a las tablas de tu pollerita escocesa. Sabes bien lo que pasa, y te gusta. Esos dos botones prolijamente perdidos, son la puerta a una sensación nueva. Recién empezas a darte cuenta lo que se consigue, de lo que podes. Sin poner un peso en siliconas, así natural, como te las heredo aquella tía, la más trola de la familia. Y vos sos algo mas que ella, una flor destinada a marchitar otras flores y a hacer mas fantasioso este paseo por Lavalle. Un Padrenuestro y Dios perdona mis pensamientos.

Y cuando creías que todos lo almanaques habían pasado, una amiga te dijo…anda a verlo, ya vas a ver como te deja. Algo mas de cincuenta, esperanza de fuente de juventud, sueño de eterna turgencia. Y a pocos días, y aun doliéndote bastante, encaras por esa calle llena de oficinistas de regreso con un vestido que al trasluz clama maldiciones.Te llegan, las oís, te calientan, tenés 55. Pero no te importa. No te ofendes.


Ah, que lindo el verano en Buenos Aires.

3 comentarios:

Sol dijo...

ja ja ja ja ja ja ja!!!!!! Me has hecho reir, Fabián.

Superchic dijo...

estas re baboso! para cuando los tipos con calzas blancas a los Axl Rose? ( obvio, sólo para los lindos)

dulce dijo...

Fabián honesto, claro, preciso, conciso... SIEMPRE!