martes, 5 de noviembre de 2013

Abogados.

Los abogados, esos elementos amados y odiados pero necesarios. 
Como suelen ser sus consejos y que consecuencias pueden tener?. Hasta donde en cada consejo van incorporados sus propias neurosis, frustraciones, y traumas? 
Hay que seguir al pie de la letra sus recomendaciones que van mas allá de lo legal?
Hace unos años participe como espectador y de cerca, en un juicio de divorcio. 
Nada especial, un matrimonio que hacia años que vivían bajo el mismo techo pero diferentes cuartos. Su foto era perfecta, nadie intuía nada. Entre ellos la abulia y el aburrimiento los castigaba. Pero no se llevaban mal, tenían aun cierto dialogo y juntos tiraban en favor de sus hijos.
Un dia ella decidió separarse. El busco urgente un abogado, empujado por la sorpresa y la indignación. Dio con uno que tenia fama de ser bueno, aunque su fama solo se debía a las malas intenciones que veía en cada persona contra la que accionaba. El ser desconfiado al extremo lo convertía en alguien con cierta imagen. Su apellido de garca tambien ayudaba.
Asi fue recomendadole a su cliente una serie de medidas que podrían haberse evitado ya que desde la otra parte no habían ningún interés en perjudicar a su cliente y si de pasar el trance lo mas calmadamente posible..
Ella se quedaba en la casa, el se iba, el le pasaba plata y ella cuidada a los hijos todos menores.. Nada del otro mundo.
Pero el abogado puso en la mente de el, tantas sospechas y tantos demonios que eso hizo imposible que el exmatrimonio atravesara ese paso con algo de paz. El abogado le metio miedos, y le hizo ver calamidades donde no los había.
Y claro, cobraba cada consejo.
Pasaron varios años hasta que la charla se volvió amable entre los exesposos. Una vez que él se dio cuenta que ya no necesitaba semejante HDP para ser un ex marido digno.
Cuantas recomendaciones de tipos así arruinan lo que podría ser desde el inicio una buena relación?
Ya sea comercial o emocional..

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