viernes, 27 de agosto de 2010

Nieve


Cuando la luna está tan redonda que se vuelve inolvidable y el cielo comienza a opacarse, cuando a lo lejos se escuchan algunas cotorras buscando una arbol para cobijarse, estaremos en presencia de un fenomeno que enamora, que une, que nunca nos deja de sorprender.
Entonces la nieve lentamente irá cubriendo nuestro parque, nuestras calles, esa luna será como el mas potente de los faros que iluminara de un bello color todas las cosas.
Entonces de madrugada, en el silencio que se vuelve complice, las pisadas en esa nieve virgen son una cancion que ninguna voz podra imitar.

3 comentarios:

Euphoria dijo...

No sabés los recuerdos nevados que tengo, desde que tenía 4 años más o menos...
Ver nevar es como presenciar el mismísimo encantamiento. Hay un silencio y una paz unicos.

ItoCuaz dijo...

Mi único recuerdo nevado, querido amigo, data de casi tres años atrás, en la Ciudad de Buenos Aires. Nunca viví así el frío... y el calor en un solo momento. Tú me entiendes.

Ché, estoy en Sao Paulo... y bueno, tengo muy latente la idea de viajar una vez más a Buenos Aires para fin de año. Espero sea posible, y espero, claro, que nos podamos encontrar. Te debo algunas cervezas, loco...! Saludos!

De Lirium soy dijo...

Hermosas tus palabras.
Y justamente la primera nieve que he visto fue allí, en el Cerro Catedral, en mi viaje de egresados. Llegamos y a la mañana nos despertaron temprano porque era la primera nevada, toda una fiesta para la ciudad, y nos tocaba esa excursión. Inolvidable!
Un beso