lunes, 21 de enero de 2008

Toqui Ferrares






La casa de Toqui es grande, sencilla, muy humilde pero sin pobreza. Ni el gas, ni la luz se dan una vueltita por alli. La llegada del camino nuevo los alejó del aislamiento invernal pero aun hay algunas cuentas pendientes por parte del estado. Los dias son largos en el campo, la noche se resiste a irse hasta la 23,30 y entonces la luz parece rendir mas.
El camino de ingreso a su casa es colorido. Pronto te encontras con flores y extrañas mascotas que no lo serian en otras ocasiones. Un ternero que mama de una botella de coca de dos litros convertida en mamadera es un huerfanito. Su madre murio empantanada y quedó al cuidado de los habitantes de la casa. Me acerco a darle de mamar y se me pone como un perrito a franelearme con su lomo. No parece una futura vaca, parece un perro domestico. Y no esta solo, otros huerfanitos, un chivito y una ovejita conforman este extraño plantel de mascotas familiares.
El matrimonio Ferrares es calido, hospitalario, divertido. Estan hace muchos años juntos y Toqui es descendientes de mapuches. Lleva la tradicion en la sangre, aunque eso parece raro cuando toma la guitarra y se manda unos bien porteños tanguitos. Ella, lo sigue con sus inmensos ojos azules. Y lo cuida cuando algun traguito parece venir de mas.
La casa de madera tiene varios lugares para estar. Un contrapiso recien hecho conformara una especie de museo-living donde se exponen objetos que sin dudas habran sido de la epoca de la conquista del desierto. Fueron encontrados en algunas excavaciones que se hicieron para hacer la casa. Hay viejas pistolas, platos, y otros enseres de los que asolaron estas zonas de la manito del Gral Roca. Toqui los muestra esperando que nos asombremos. Y realmente lo hacemos.
En otra parte del terreno esperamos que se este asando un cordero que hace a la fama de Toqui. Pero nos dice que aun no pusieron nada a asar. Con Sonny nos miramos......
Pronto vemos la sonrisa en la cara de Toqui al entrar a un galpon y verlo al animalito asandose en cruz y casi listo. Un menjunje secreto le dara a la carne un sabor inolvidable. Pero mientras esto sigue en progreso, como un calificado guia, nos lleva a conocer sus posesiones. El corral de las gallinas, los chanchos, las ovejas, el galpon donde las proteje del frio en invierno, el campo sembrado, el riego. Es increible lo que conoce este hombre de esa vida en la patagonia. Cria sus animales,siembra toda su comida, sabe como conseguir agua y ademas los recursos necesarios para que ese agua llegue donde se necesita, pero tambien como cambiarle la cadena de distribucion a un viejo Willys amarillo con el que nos sacara a pasear en un rato.
No solo tiene herramientas para todo, sino tambien el conocimiento necesario tan util en aquellas zonas a veces tan inhospitas.
El cordero esta listo. LLevamos unos vinos y unas Coca Zero que desentonan completamente en esa mesa. Algunos comeran como se hace alli, un pan y un cuchillo, yo elegire un plato. Hay unas ricas ensaladas de la propia huerta de Toqui y todo parece tener otro sabor. Y otro color tambien. Mas rojos los tomates, mas rosados los rabanitos. El verdadero sabor de la tierra esta alli.
No estamos solos, algunos amigos de Toqui han llegado para ayudarlos con el corte del pasto que servira de alimento para las ovejas en invierno. Lo hacen con maquinarias que deben tener unos 80 años y encadenadas al viejo Willys cumplen la tarea. Con otras tan viejas como esas y el mismo Willys, araran un hermoso campo que hay mas atras de la casa.
Parece mentira que un hombre solo, eventualmente ayudado por amigos, pueda llevar adelante semejante establecimiento.
Toqui sonrie, terminó los 3 tanguitos y ahora no se hace rogar con un acordeon. La musica sigue y el corderito ya da sus ultimos saludos. El menjunje secreto es maravilloso.
Terminar el almuerzo con unos mates y algo de charla es lo que sigue. Antes Toqui le agradece a Sonny, formalmente, su gestion frente a Radio Nacional para lograr la apertura del camino que les permitio salir del aislamiento. ( Ver http://diosenlasvegas.blogspot.com/2008/01/en-el-camino_10.html). Toqui se emociona leyendo la carta que leyo Mona Moncalvillo en Radio Nacional de Buenos Aires donde se contaban las penurias y agradecia a la Radio el poder estar un poco mejor. Lo abraza a Sonny y su emocion es sincera. Todos nos emocionamos.
Saben que no estuvieron solos, trabajaron abogados del Consejo Asesor Indigena y otros vecinos, pero entiendo que poco se habria hecho sin Toqui ni Sonny.
Luego de las palabras alusivas, las lagrimas, y alguna botellitas de vino y vasitos de Coca Zero, nos fuimos de excursion.
Subidos al Willys amarillo enfilamos para un lugar muy caro a los sentimientos de Toqui. Alli, cavado en una enorme piedra, estuvo la casa de sus abuelos. Todavia se conserva el lugar y es un enorme contraste de otras epocas. Vivir en una cueva, soportar el frio, protegerse del viento con cueros, era otro modo de enfrentar la vida.
Toqui se emociona contando como era estar alli. Nos parece increible.
Un arroyito circunda el lugar, Toqui promete que prontamente alli viviran truchas, lo asegura, y viendo hoy sus progresos, le creo.
La tarde avanza. A los 3 nos gustaria ver este bello y agreste lugar lleno de turistas respetuosos de la tradiciones, comiendose un buen cordero, conociendo las historias que alli se guardan.Protegiendo sus piedras, sus rios, sus animales. Mostrando como un hombre, solo a veces con su conviccion, puede progresar, crecer y ser feliz en un lugar sin gas ni luz.
Vamos a seguir viaje, antes de volver a la casa corremos una majada de ovejas que se escapo de la zona que tenian para pastar. Con Sonny las corremos, las encerramos en otro campo y todo ese momento parece de pelicula. Es que viviendo tan lejos , en una gran ciudad, esas cosas parecen impensables.
Ahora si nos despedimos, les compramos unos huevos y unas mermeladas y nos regalan una botellita de guindado. No imaginan lo que fue para mi pasar ese dia con ellos, creo que Sonny tampoco lo imagina, tan habituado a llegar con mas asiduidad a esto lares. Aunque sé que le encanta. Alli quedan los juguetes que la Radio juntó , Toqui y su señora los repartiran y los chicos de Pichi Leufu tendran su dia de Reyes.
A bordo de la camioneta los miramos por ultima vez, el sol aun esta alto, tal vez tengan todavia varias cosas para hacer antes de terminar el dia. Abrazados posaron para la ultima foto. Alli estaran para siempre transmitiendo fuerzas, esperanzas y la clara leccion de que con fuertes convicciones, nada, pero nada, parece imposible.//
Bariloche 2000

11 comentarios:

juan pablo melizza dijo...

Excelente, la palabra es odiosa, bastardeada por profesorales estupideces y soberbias laboriosas, pero me chupa un huevo, esa palabra es también mía, y me parece excelente tu texto, transmite mucho más de lo que dicen las palabras.

La Incondicional dijo...

Y seguro que para gente así, nada es de hecho imposible.

Patricia "La Gata Flora" dijo...

Maravilloso relato. Es increíble que con el país que tenemos no seamos capaces de verlo y de hacer algo por esta gente que hace que las cosas sigan adelante.
Te mando un enorme beso

ItoCuaz dijo...

La casa es humilde, pero no es pobre... asi es en muchos lugares de Latinoamérica. En pocas ocasiones he sentido un viaje asi, sin hoteles, sin gastos estrafalarios, mochila al hombro: Uyuni, Bolivia; Oaxaca, México. Nunca disfrute tanto de la gente.

Anónimo dijo...

Leì tu post, bellìsimo, inspirador, que bien me vendria vivir en un lugar asì, lejos de todo, las psicosis de la gente ufff, serìa maravilloso...
Hablastes con Pablo estos dìas? no sè que le pasa. no tengo contacto con èl, sòlo se despidiò.
Besos que sigas muy bien, de todo corazon Fabi!

Mariposa Azul

MaxD dijo...

Lindo relato, felicitaciones por el emprendimiento tuyo (x los juguetes) y el de ellos (x no claudicar en la dura vida del campo). No sé qué es más raro: un citadino corriendo ovejas o un turista respetuoso.

Viky dijo...

Que lindo, me encanto, y sabes que cambiaria mil veces mis vacaciones con las tuyas.
Preguntale cuando puedas a Sonny como puedo escuchar a mi papa por Internet...

Mariposa... dijo...

No recuerdo haber puesto un comentario anònimo, jamàs uso el anonimato.

Sol dijo...

Qué manera tan preciosa y sencilla de relatar una estadía hermosa con gente bella. Se sintió mucho el corazón en las letras, me gustó mucho.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

le diaste a las cabras ????

Farias dijo...

el hombre se llama Toqui Ferrada