martes, 5 de junio de 2007

El tontovoto


Camino la ciudad todos los dias. Mi trabajo agradece que la ciudad este bella, arreglada y linda. Trabajo con turismo. Durante este gobierno vi muchas obras, tambien muchos olvidos. Siempre crei, hasta hoy, que la gente votaba por percepcion, por empatia, por joder. Crei que las obras de Telermann, sus anuncios, eran material suficiente para que un electorado aprobara la gestion y premiara con el voto. Ahora veo que no, que la gente no le importa un carajo si un candidato demostro trabajo, empeño, acercamiento a la gente. Habrá muchas opiniones en otros lados, pero en lo que a mi respecta, asi lo sentí. Un tipo que hizo los deberes, se mostró moderno, estetico, sin denuncias de corruptela, fue derrotado por un holgazan sin ningun proyecto en el congreso, un niño rico feliz, un complice familiar de la mafia empresarial argentina. Un tipo que laburo muy bien en la presidencia de Boca porque eso genera dinero y nada en el Congreso porque eso se paga apenas con un sueldo . ¿Que le pasa a nuestro pais?. Algunos justifican la derrota de Telermann con el argumento de que fue por una mala maniobra politica, un histeriqueo fallido, y tal vez tengan razon. Lo que me demuestra con mas fuerza que de nada valen los hechos para la gente, solo las estrategias, las maniobras y que los argentinos somos tan faciles de convencer con espejos coloreados que damos asco. Ojo, soy de provincia. No voto, pero debere padecer la ciudad cuando los negociados del niño bien comiences a verse.

6 comentarios:

Juan Pablo Melizza dijo...

Pero es pro loco, es pro, y la felicidad de los niños bien es lo más. todos tendríamos que ser así, jugar al golf, tener un papi que se encame con Flavia Palmiero, o la que sea. La vida es pro, está todo bien, un país se maneja como si fuera un clú de fulbo, macho, vo no entendé nada vieja, boquita es lo más grande que hay.
Por otra parte, y asumiendo un rol de seriedad, que gane Mauricito Macri en la capital de la república es consecuente con la historia, pues Buenos Aires siempre fue una ciudad antiperonista y en especial porfundamente conservadora y asquerosa, salvo modestas excepiciones.
A Menem lo bancaron porque inclinó su corrupción política hacia ellos, dejando Cutral Có en pelotas y el noroeste argentino más hecho mierda todavía, pero qué lindos los asados en la Sociedad Rural, donde los caretas no escuchan, por supuesto, canciones de Alfredo Casero.

Todos Gronchos dijo...

En Capital ganó Erman González, dos veces De la Rúa, Aníbal Ibarra.

La gobernó Carlos Grosso (su secretario de Educación era Filmus, Daniel, se acuerdan de la escuela Shopping?).

Alberto Fernández, mentor de Filmus, Daniel, fue diputado en las listas de Domingo Cavallo, en la misma lista que Elena Cruz.

Es Capital, chicos.

OK son medio snobs, pero también quieren tener las calles limpias e iluminadas. Ése no es el peor pecado de los porteños.

Lo peor es la falta de memoria.

Ana dijo...

che, Melizza, a vos no hay pro que te venga bien. Eh?
Fabián, realmente creés que Telermann es diferente a los otros?
Yo vi las propagandas de los tres. En verdad divinos, todos. No sabía con cual quedarme. Claro, me perdí lo que son, lo que hacen, lo que resultan, cuando apagan las cámaras. Qué pena.

Ana dijo...

Ah... este tema de aprobar mi comentario me cae como si me palparas las cachas en busca de armas, cuando solo voy de visita a ver que onda.

F. Fabian dijo...

Ana , por favor, no dejes de pasar...eh?

Patricia dijo...

Porque hubiese votado a Mauricio (que es Macri)
Es algo curioso lo que me pasa… Creo que desde Alfonsín no estaba tan politizada, y esta vez ni siquiera voto. Será que todos los días debo padecer el microcentro…
Para estas elecciones tuve la posibilidad de conversar mano a mano con los tres candidatos, y no voy a privarme de dar mi opinión.
Con Daniel (que es Filmus) conversé en dos seminarios que hice el año pasado, cuando todavía ni se rumoreaba que sería candidato. Me pareció un tipo inteligente, culto, moderado y (a qué negarlo) pintón. A juzgar por estas virtudes, podría pensarse que es un buen candidato. Sin embargo, para mi gusto personal le falta “polenta”, y me da la sensación que deberá pedirle permiso a papá K hasta para tirarse un pedo. Y a mí me gustaría tener una ciudad autónoma. Además, cuando una persona empieza a querer acaparar todo el poder público se me paran los pelos de la nuca (aunque se llame “democrático”). Eso sin contar con que estoy harta de las viejas campañas políticas en que, en lugar de dar propuestas, no hacen más que prender el ventilador para revolear mierda, como si ellos estuvieran libres de pecado.
A Jorge (que es Telerman) lo conocí gritándonos de auto a auto por la Av. Las Heras, por la que iba hacia la Feria del Libro con una amiga. Coincidentemente él también iba hacia allá, y tuvimos posibilidad de conversar un rato.
Es un tipo histriónico y divertido, fino y galante. Si no hubiese estado Mauricio, lo hubiese votado sin dudar, aún sin notar las mejorías que menciona Fabián. Los que me parecieron ridículos fueron los carteles en que lo mostraban como un payaso, como si se necesitara ser un amargo para trabajar responsablemente. ¡Lo bien que nos vendría a los argentinos tomarnos las cosas con un poco más de humor!
A esa altura sólo me faltaba conocer al empresario boquense, y tuve la suerte de ir a un almuerzo de trabajo en el Centro Argentino de Ingenieros, donde estaba con todo su equipo presentando sus propuestas.
Me pareció todo un caballero, con buenas propuestas, cálido, con ganas de trabajar y una sonrisa encantadora (¡Bueno! ¡No dejo de ser una mujer!).
Debo reconocer dos cosas:
1) Yo me muevo en el ambiente ingenieril, y todavía no encontré ningún ingeniero civil con quien me llevara mal. Tal vez por eso elegí esa especialidad…
2) Ya tenía “decidido mi voto” de antemano.
Pasaré a explicar por qué:
1) En primer lugar, y refutando a mi amigo Fabián, ya no creo más en esa estupidez de novela de la tarde de Telefé que dice que los ricos (y en especial si además leyeron más de dos libros en su vida) son todos garcas y malvados, y los pobres y brutos son buenísimos y tienen dignidad. Estoy repodrida de los pobres dignos que me viven rompiendo el culo mientras me cobran por sus servicios como si me hubiesen hecho sentir el orgasmo del siglo… Además, para que me sigan cogiendo lo prefiero a Macri que a Castels. Estaría bueno tener un “niño bien” en el poder, aunque más no sea para variar…
2) Desde que fui a Cuba en el 2000, mis ideas sobre la izquierda en general han cambiado bastante. No quiero eso ni para mí ni para mis hijos. Y sobre nuestra izquierda en particular, desde que tengo uso de razón no hacen más que demostrarme que lo único que saben hacer es tratar de imponer sus ideas por la violencia. Y no puedo dejar de echarles la culpa de nuestro último gobierno militar.
3) De Alfonsín en adelante, todos nuestros dirigentes han sido abogados o humanistas en general. Eso me ha demostrado fehacientemente que los letrados tienen una total incapacidad para la dirigencia (perdón a mis amigos “cuervos”). Einstein decía que si uno hace siempre lo mismo va a obtener siempre los mismos resultados. Y Macri es ingeniero. Por lo menos tiene una estructura de pensamiento distinta (sí, ya sé: tengo puesta la camiseta…).
4) M es empresario, y está acostumbrado a manejar empresas (para muestra basta ver lo que hizo en Boca). Y creo que la CABA puede perfectamente manejarse como una gran empresa.
No estoy tratando de convencer a nadie, y tampoco sé si el PRO cumplirá con sus promesas, pero quería dejar clara mi posición al respecto.